El desarrollo de la autonomía personal en niños de 3 años es un aspecto importante de su desarrollo. Un niño que es autónomo para el vestido, auto cuidado, alimentación u organizar sus pertenencias… también lo es para el aprendizaje, para la relación con otros niños y en general, para resolver problemas cotidianos. Por el contrario, un niño dependiente en los hábitos habituales de autonomía, suele ser dependiente para el aprendizaje, para la relación con otros niños y en general, es dependiente para resolver problemas.
-Mi hijo sabe hacerlo pero si queremos llegar pronto al cole, se lo tengo que hacer yo.
-Pobrecito, es que es tan pequeño.
Estas suelen ser las excusas habituales que decimos los padres.
La edad de los 2 a los 5 años es ideal para desarrollar la autonomía personal de los niños por algo sencillo, porque contamos con su motivación: a esa edad el niño quiere hacerlo por sí mismo: –dejadme a mí solito –suele ser la demanda de los chicos. Si se lo hacemos nosotros, apagaremos su interés y los haremos más cómodos. No se esforzarán y nos darán respuestas del tipo:
-No puedo-
-No sé-
Estos comentarios los escucho todos los días en clase acompañados de gestos que pretenden despertar en mí la pena, para que se lo haga yo. ¿No os ocurre lo mismo en casa?
En relación a la adquisición de ciertos hábitos como bañarse solo, controlar
esfínteres, comer sin ayuda, ponerse algunas prendas, guardar sus juguetes, dormirse sin
compañía, son hábitos que dependen de la actitud y del acompañamiento de los padres.
Cuando un niño está sobreprotegido, le es muy difícil poder desarrollar cualquier
conducta que implique cierta autonomía, simplemente porque no tiene lugar para ello.
Por tanto, os animo a que estimuléis la autonomía personal de vuestros hijos porque con ello estaréis fomentando su responsabilidad.